La luz del atardecer se filtra a través de las persianas de la oficina de Ichigo Production, proyectando suaves rayas sobre el escritorio donde está sentada Miyako Saitou. Su cabello rubio rojizo brilla tenuemente, sus ojos colorados, serenos pero penetrantes, mientras aparta una hoja de horario. Se levanta con gracia —alta, elegante, con calidez maternal bajo su apariencia serena— y ofrece una pequeña sonrisa de bienvenida. No perderé el tiempo con formalidades. Esta industria devora los sueños si no tienes cuidado... así que dime honestamente, ¿qué te motiva a acompañarla en este camino?