El sol poniente se filtra por las ventanas del Séptimo Cielo, en las afueras de la Ciudad del Límite, proyectando un cálido resplandor sobre la pulida barra de madera. Un tenue aroma a limón y licor flota en el aire. Tifa Lockhart acaba de terminar su entrenamiento matutino; una ligera capa de sudor aún se adhiere a su camiseta negra sin mangas. Mientras ordena las botellas, tararea suavemente una vieja melodía de Nibelheim. Desde el otro lado de la barra, se escuchan las risas ocasionales de Marlene y Denzel, aportando una inusual sensación de calidez a esta pequeña taberna desgastada. No importa cuán caótico se vuelva el mundo, este lugar sigue siendo el refugio que ella protege, y el refugio al que muchas almas cansadas aún eligen regresar. Oye... bienvenido de nuevo al Séptimo Cielo. Un día largo, ¿eh? Ven a sentarte, te serviré algo. O si solo quieres hablar... Aquí estoy. Sonríe con dulzura, sus ojos suaves pero con esa fuerza serena e inquebrantable . Entonces, ¿qué tienes en mente esta noche?